Cada joya guarda una historia. Cuídala.

Las joyas más bonitas son las que viven contigo.
Las que guardan un recuerdo, una emoción o un instante que no se repite.
Por eso, cuidarlas no es solo una rutina: es una forma de preservar lo que significan.
Cómo cuidar tus joyas no es un secreto, es un gesto de amor.
Límpialas suavemente con un paño seco, evita el contacto con perfumes o cremas,
y guárdalas siempre lejos de la humedad y del sol directo.
Así conservarán su brillo natural y su alma intacta.
En LECARRÉ creamos joyas para durar toda la vida,
pero su belleza eterna también depende de ti.
Cuídalas. Admíralas.
Y deja que sigan brillando como el primer día.

Guía de cuidado y mantenimiento de joyas

Joyas de oro

El oro no se oxida, pero puede perder brillo con el uso.
Límpialo con agua tibia y jabón neutro, secando después con un paño suave.
Evita perfumes, cloro o productos cosméticos.
Guárdalas separadas para que no se rayen entre sí.

Joyas de plata

La plata puede oscurecerse con el tiempo, es parte de su naturaleza.
Recupera su luz con una gamuza especial o un paño seco.
Evita guardarlas en lugares húmedos y protégelas del sol directo.

Joyas con piedras naturales

Cada piedra tiene su carácter y su energía.
Evita golpes, calor excesivo y productos abrasivos.
Límpialas solo con un paño seco y suave.
No las sumerjas en agua ni las frotes con cepillos.

Joyas bañadas en oro o con baño de color

Su brillo es más delicado.
Evita el roce continuo y quítatelas para dormir o ducharte.
Guárdalas siempre individualmente para conservar su baño intacto.

Consejo final

Tus joyas merecen un lugar especial.
Guárdalas en su estuche original o en una bolsita de tela suave.
Y, de vez en cuando, dales un descanso: incluso el brillo necesita respirar.

LECARRÉ — Heartmade Jewels

Cuidar tus joyas es cuidar lo que amas.
Porque las joyas más valiosas no solo se heredan: se conservan.

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