Formas limpias y proporciones precisas. La colección trabaja el oro de 18 quilates —con especial protagonismo del oro amarillo 18k— y brillantes montados en pavé o microgarras para un brillo frontal y continuo.
• Pendientes trepadores y mini hoops abiertos: una cascada ascendente de brillantes que estiliza el lóbulo y aporta un efecto “lifting” instantáneo.
• Anillos finos de línea curva: ondas orgánicas que se apilan con naturalidad y acompañan el gesto.
• Sortijas de barra escalonada: ritmo gráfico, volumen sutil y destello uniforme, perfectas en stacking.
Acabado pulido espejo, perfiles suaves y cierres seguros para uso diario. Diseño Lecarré: ligereza, resistencia y brillo honesto que se ve… en la cima.